sábado, 3 de diciembre de 2016

Mauricio Jalvo Millán, arquitecto

Calle Lope de Vega (Foto J. Barroso)
Prolífico autor nacido en Madrid el 23 de septiembre de 1867. Obtuvo su título de arquitecto en la Escuela de Madrid en 1892. A lo largo de sus primeros años como proyectista, diseñó numerosas obras en toda la geografía española. Desde Asturias a Cataluña pasó por Madrid, Málaga o Cádiz. Su participación en el VI Congreso Internacional de Arquitectos celebrado en Madrid en 1904 tuvo grandes repercusiones, ya que fue uno de los grandes defensores de la utilización del hormigón armado, sobre todo en las casas de menor presupuesto. En 1928 llegó a Melilla para cubrir el puesto de arquitecto municipal, superando en el concurso de méritos a otros arquitectos como Enrique Nieto o Francisco Hernanz.
Calle Españoleto (Foto J. Barroso)
Su llegada a la ciudad norteafricana en 1928 supuso el despegue definitivo de una fructífera carrera como arquitecto. Jalvo compatibilizaba su trabajo en el Ayuntamiento con sus encargos privados hasta que en febrero de 1929 se prohibió que los ingenieros y arquitectos realizaran obras en la ciudad. Finalmente el Consejo de Ministros le autorizó para trabajar de forma particular en Melilla. La obra de este autor en nuestra ciudad, más de 100 proyectos, se divide en dos ámbitos claramente diferenciados: su trabajo como arquitecto municipal y sus encargos en la esfera privada. Su trabajo vinculado con su yerno, José Joaquín González Edo, hace inexacto el número de sus obras, ya que algunos proyectos fueron realizados conjuntamente y tan sólo firmados por uno. La ornamentación modernista o el decorativismo floral no fueron una de las mayores inquietudes de este autor, preocupado más por la habitabilidad y la salubridad de los edificios que le encargaban. Sus obras abandonan el modernismo con molduras vegetales para adentrarse en las líneas y superficies rectas, decoradas únicamente con bandas de azulejos de colores, típicas de un elegante art-decó. Como arquitecto municipal tuvo importantes diferencias con Enrique Nieto, ya que cada uno interpretaba las ordenanzas urbanísticas de forma diferente. El 5 de noviembre de 1932 obtuvo la jubilación definitiva.
Avenida Cándido Lobera (Foto Barroso)
Principales obras
C/ Lope de Vega, 4 (1928-1929). Mauricio Jalvo Millán y José Joaquín González Edo proyectan este edificio con el fin de introducir novedosas propuestas que intentaban romper el monopolio modernista imperante en Melilla.
C/ Españoleto, 4 (1931). Los bajos muestran los vanos simétricamente dispuestos respecto al resto de la fachada, y enmarcados por molduras geométricas seriadas. En éste realiza enmarques florales y cornisas florales que rematan el conjunto.
C/ Cándido Lobera, 5 (1930). Mauricio Jalvo Millán y José Joaquín González Edo proyectan este edificio con sus formas que contrastan abiertamente con la arquitectura de Melilla, pretenden elaborar un insólito modelo de regionalismo muy ligados modelos tradicionales.
Otras obras
C/ Ejército Español, 14 y 21(1930)
Cementerio del Carmen (1928)

C/ General Polavieja, 23 y 44 (1931 y s/f)
Avenida Juan Carlos I, 35 (1932)

C/ Jiménez Iglesias, 37 (1932)

C/ Sor Alegría, 9 (1929)


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