sábado, 13 de enero de 2018

Los íberos y beréberes

Origen de los íberos
La zona Norte del actual Reino de Marruecos, la parte que en la actualidad muchos llaman «el Rif», y que abarca desde el Atlántico hasta el cauce del río Muluya, y limitado al Sur por el conocido paralelo del «pasillo« o «boquete» de Taza, es la región que nos acontece, por su vinculación con Melilla y Ceuta, así como con sus habitantes, hermanos de nuestra raza íbera.

Esta nación, que ahora se encuentra anexionada al sultanato de Marruecos, por obra, gracia y capricho francés; siempre fue parte indisoluble del Sur de la Península Ibérica y en todo caso, independiente.

Ya sabemos que la historia es irreversible, pero también sabemos que no siempre es la justicia de la razón. Que a veces perdona o engrandece al culpable y se salta generaciones; pero nunca se le escapa los pueblos. ¡Cuántos herederos inocentes, individuos o sociedades, no han perecido por sus antepasados culpables!

Podemos pues decir, con todo el conocimiento de causa que nos ampara, que el Rif, debería ser hoy, según su tradición étnica e histórica un Estado independiente.

Mujer íbera
En el estudio realizado profundamente sobre el Rif de Michaux Bellaire, traducido por Cerdeira, e institulado «Apuntes para la historia del Rif», en la página 76, dice lo siguiente: «Son, pues, los rifemos la genuina representación de los habitantes del tan conocido Blades Siba, y el territorio del Rif puede y debe desde luego considerarse como uno de los tres grandes estados beréberes de Marruecos, independientes de hecho, país normalmente insumiso en continua y franca hostilidad contra los sultanes, a los que, sin embargo, no dejan de respetar cuando les conviene, y en general, región que ha perdurado en su rebeldía contra todo poder exterior, romano, godo, cristiano o musulmán, que pretendió con o sin pretexto justificado, inmiscuir con ellos su vida social».

Con inquietud, continuando investigando sobre el origen de las primeras tribus que poblaron la parte Nororiental de África, vemos que Mármol, siguiendo al León Africano, da como más digna de crédito la tradición de que lo primeros pobladores de África Septentrional fueron cinco linajes beréberes, que en su época conservaban los antiguos nombres de Zinhagia, Muçamuda, Zeneta, Havara y Gumera. Y en relación con los últimos indica que «moran en la sierra el menor Athalante (cordillera rifeña), que caen sobre la costa del mar Mediterráneo, y ocupan desde los confines de la ciudad de Ceuta hasta la última parte de la Mauritania Tingitana, donde confina con la Cesariense (río Muluya).

En la zona de Utlega (Gumera) existe un cementerio en donde está enterrado un alfaquí llamado Agmir, que fue el fundador, oriundo de Gumer.

Ptolomeo, distingue en el Norte de África los llamados «Metagónicos», que habitaban en las zonas próximas al Estrecho, de los cuales obtenían los cartagineses sus mercenarios, los «Socossi», en el mar de la Iberia, es decir, los habitantes del Rif, y d los que Tissot afirmó existen en la actualidad una fracción en el Uarga; los «Mazices» antiguos, que eran los actuales beréberes (Amazigh), recuerdan las palabras transcritas en documentos egipcios: matices y maxuax (de Masoc).

Guerrero íbero
Tácito describe a los mauritano tingitanos como gentes rebeldes pero nobles, aunque, a veces, de carácter quisquilloso y pendenciero.

Existen muchísimas opiniones de tratadistas árabes y berberiscos, que con respeto a los orígenes del beréberes, dicen lo siguiente:

  • 1º Que descienden de Abraham por Yeksan
  • 2º Que son yemenitas
  • 3º Que son ghasanidas
  • 4º Que son himyeritas
  • 5º Que es una fracción del pueblo de Goliat
  • 6º Que es una mezcla de cananeo y amalectiras que se extendieron después de la muerte de Goliat y fueron transportados por Ifrico, desde Siria, para invadir el Maghreb, llamándoles berberiscos.
  • 7º Que proceden de Cam, hijo de Noé, siendo su abuelo Beréber.
  • 8º Análoga a la anterior por su procedencia de Beréber, pero descendiente éste de Ser, hijo de Noé.
  • 9º Que son procedentes de diferentes tribus Himyeritas, modestias, comptos, amalecitas, cananeos y coreichitas, reunidas en Siria, formando una sola tribu, que se llamó beréber por Ifrico.
  • 10º Que son descendientes de Cobt, hijo de Cam, y que al establecerse éste en Egipto sus hijos fueron hacia el Occidente, fijando su residencia en el territorio que se extiende, desde la frontera de Egipto, hasta el océano Verde (Atlántico) y el mar de Andalucía, pasando por Barca hasta el límite del gran desierto, encontrando allí vecinos inmediatos de raza negra y ocupando una de sus familias, los Luotas, a Trípoli y otra, los Nefza, un lugar cerca de dicha ciudad, desde donde avanzaron a Cairuan para internarse y llegar a Toherf, Tánger, Sigilmasa y Sus-el-Acsa, siendo el núcleo de la población Senhaya y Ketama.
  • 11º Ibn Jaldún, como el más célebre historiador en asuntos beréberes, también nos da su opinión: «Los berberiscos son descendientes de Canaán, hijo de Cam, hijo de Noé; su abuelo se llamaba Mazigh, sus hermanos eran los gergesianos y parientes suyos los filisteos. En Siria sostuvieron luchas éstos contra los israelitas y durante ellas apoyaron a los primeros descendientes de Canaán y los gergesianos». Añade que son falsas las pretensiones de los genealogistas berberiscos acerca del origen árabe de éstos, fundándose para ello en que la situación de los lugares habitados por estas tribus y el examen del lenguaje extraño, hacen ver suficientemente claro que no tienen nada de común con los árabes exceptuando solamente a los senhayas y a los retamas que, «según la genealogía árabe, pertenecen a esa raza».
Localización de los beréberes
Como hemos visto, en todo lo dicho hasta ahora, no está nada claro el origen de los beréberes, dados las diferentes opiniones que existen entre los autores árabes y beréberes.

Con respecto a la lengua beréber, Tamazigh, Tarifit, o como yo creo, la Jafetit, tiene diferencias fonéticas muy marcadas de un lugar a otro, por lo que durante algún tiempo se creyó que se trataba en realidad de lenguas diferentes, siendo así que la unidad común es indudable, debiéndose toda diferenciación a que la evolución ha sido desigual, según el carácter étnico de unas tribus con respecto a las otras, influyendo, asimismo, la compartimentación geográfica del país. Siendo así que la lengua de los quebrantas es semejante a la de los beni senasen; que la de los kelaias próximos a Melilla sufren en la fonética profundas atenuaciones que se acentúan en Beni Said y que llegan al máximo en Tensaman, quedando aislados los de la punta del cabo de Tres Formas.

En esta punta de Tres Forcas, desde algo antes del arroyo de Aguilman o Charranes, línea separadora de lo que es el final del cabo, encontramos, quizá, uno de los núcleos más primitivos de los íberobereberes. ahí, donde el arte, los oficios, las costumbres y todo lo referente a la vida, continúa en el «status quo», que constituye la esencia de su civilización. Nada ha variado en el íberobereber; nada ha progresado, nada ha cambiado, ni en la materia ni en la forma.

Bandera Amazigh
Para Renán, no parece muy claro a cuál de las grandes agrupaciones lingüísticas pertenece el idioma de las tribus del Norte de Marruecos. No parece pertenecer el beréber a la familia semítica, pero sí, en cambio, haya experimentado la influencia secular de estas lenguas, como consecuencia de las relaciones mantenidas por los cartaginenses y con los árabes que invadieron el África septentrional.

Otras autoridades, como Neuman y Slane, creen adivinar en el beréber la trilitaridad de las raíces de sus voces, lo que es una característica peculiar de ciertas lenguas semíticas, y del árabe concretamente, opinión que comparte modernamente Ricard.

Laoust cree más seguro la concomitancia del «corto» con el beréber influenciados ambos idiomas por las lenguas habladas por otros pueblos no sometidos, tal como el egipcio, el abisinio, el púnico, el latino, el griego y el árabe.

Schuhart, en cambio, afirma que en este idioma hay formas que marcan afinidad con el griego, pero no así con las formas de latín correspondiente.

El gran autor berberólogo, Fr. Esteban Ibáñez, en su «Diccionario rifeño-español», nos dice: «La lengua beréber, a la que los indígenas denominan Tamaxirk o Tamaçirt (Serha), se nos presenta hoy ramificada en variedad de dialectos que, aunque idénticos sustancialmente en su urdimbre gramatical (fonética, morfología, sintaxis) y con el fondo lexical común, ofrecen, no obstante, características que determinan las aludidas agrupaciones dialectales. los dominios lingüísticos actuales de la lengua beréber resultan muy difíciles de señalar con precisión, ya que la invasión de lenguajes extraños -el árabe principalmente- han convertido el norteamericano en una especie de mosaico en el que aparecen entrecruzados ambos idiomas, con las más arbitrarias modalidades. El árabe ha dominado los llanos y las vías y pasillos de comunicación, conservándose el beréber en las montañas y puntos aislados de la moderna civilización. A veces emergen focos berberógenos en zonas ya casi totalmente arcaizadas. Tampoco es infrecuente el fenómeno del bilingüismo. El árabe es el lenguaje oficial en zocos, transacciones comerciales y actos político-religiosos-judiciales, reservándose el uso de la lengua beréber para los actos privados y de vida familiar. En este aspecto, jugo un papel importantísimo en lo referente a la conservación y prolongación de la lengua, la mujer beréber, muy al margen del mundo exterior».

Tienda bereber
Con respecto a la mujer beréber, Ghirelli, en su obra, «El norte de Marruecos», nos confirma diciendo que el beréber tiene una vitalidad extraordinaria. Recuerda el autor a este efecto, cómo al desaparecer la influencia romana, desapareció también el uso del latín, volviendo los beréberes a usar su idioma primitivo. Una de las razones principales de la vitalidad del idioma beréber es la fidelidad de las mujeres a su antiguo lenguaje. Allí donde se habla beréber éste es el único idioma que saben casi todas las mujeres, y de ellas lo aprenden sus hijos.

La generalidad de los autores berberólogos distinguen claramente tres grandes sectores dialectales: el rifeño, el beréber y el susi, cuyos dominios lingüísticos se hallan enclavados, como si de Estados independientes se tratara, en las regiones Septentrional, Central y Meridional del actual Marruecos respectivamente. Más concretamente: el rifeño en las regiones montañosas del Rif; el beréber en el macizo y estimaciones del Medio Atlas, y el susi en las vecinas zonas del Grande y Anti-Atlas.

El continuo investigar sobre estas tribus norteamericanas que nos rodean, y que nadie puede precisar su origen, me llevó lógicamente a consultar el primer libro de historia sobre el mundo, el «Antiguo Testamento de la Sagrada Biblia».

sábado, 6 de enero de 2018

La Rada

La Rada de Melilla - 1909
Al doblar la punta Sur de la península rocosa en que se encuentra la «ciudad», si nos situamos hace muchos años, nos encontraríamos con una estupenda rada, llamada durante mucho tiempo por los fenicios y más tarde los romanos, por el nombre de «puerto Rusaddir».

Para hablar de ella comenzaremos diciendo que no era de mucha profundidad, ya que su calado máximo no debió pasar de los 4 y 6 metros, en la entrada de su bocana o junto a las murallas actuales de Melilla «La Vieja».

Al ser el único puerto natural existente en muchas millas de costa hacia ambos lados, fue muy deseada por cuantos pueblos, a lo largo de la historia, se han dedicado al comercio y a la navegación dentro del mar Mediterráneo.

Melilla La Vieja
Ya los íberos la utilizaron, construyeron en ella los astilleros donde se hicieron los primeros barcos que los transportaron a las costas de Almería. También los fenicios, cuando fundaron Rusaddir, además de utilizarla como punto de refugio para sus embarcaciones, continuaron con sus astilleros para la reparación de sus naves. Esta rada fue utilizada como puerto de abastecimiento y vértice de travesías, bien directamente hacia las costas europeas o costeando hacia las Columnas de Hércules.

Los cartaginenses vieron en ella un lugar estratégico militar para su luchas contra los romanos.

Y también los romanos, cuando derrotaron a los cartaginenses y se apoderaron de ella, la utilizaron para los mismos fines de defensa en el mar de Alborán.

Así, sucesivamente, fueron pasando sobre la rada, pueblos, naciones e imperios, todos con el propósito de aprovechar tan magnífico puerto, protector de los fuertes temporales de Levante.

Barrio de la Alcazaba
Este trocito de mar, tan insignificante en los mapas antiguos y que en la actualidad ya no existe, conjuntamente con el cabo de Tres Forcas y la fértil vega del río de Oro, constituyeron la cimentación de la historia de Melilla. Los límites costeros que enmarcaban este puerto natural o mar Chica de Melilla, los podemos delimitar para mejor entendimiento, según está la ciudad en la actualidad, de la siguiente forma:

Partimos de la punta Sur del pueblo caminando por la base de la muralla de Melilla «La Vieja» hasta el Foso de los Carneros y desde este lugar continuamos por la espalda del edificio donde está ubicado el hotel Ánfora y pasamos al de Correos y Telégrafos, para después pasar por la base de la cuesta al parque Lobera, la iglesia del Sagrado Corazón, la calle López Moreno hasta su final y la unión a la de Castelar y desembocamos en la Avenida Principal. Desde aquí, pasando por la plaza del Comandante Benítez y la calle García Cabrelles llegamos hasta el Polígono, lugar más interior de la rada y donde desembocaba un arroyo que recogía las aguas pluviales de Cabrerizas Altas y Bajas, por un lado, y las del barranco de Horcas Coloradas, por otro.

Alcazaba y puerto
Partiendo nuevamente de esta desembocadura, empezamos el recorrido por la espalda de lo que antes fue el edificio del primero Instituto Nacional de Enseñanza Media y la Escuela de Comercio (hoy Mercado Central), pasando por la calle Sor Alegría doblamos a la del Cardenal Cisneros, atravesamos lo que hoy es la Jefatura de la Comandancia de Ingenieros o de Obras para salir a la calle Plus Ultra. Continuando por ésta hasta su final y enlazando con la del Alférez Guerrero llegamos hasta el puente del Tesorillo en la plaza Alférez Provisional.

Muy cercad de este puente, entre él y la calle Pedro Antonio de Alarcón, desembocaba antiguamente el río de Oro, en la rada. Aún, de vez en cuando, y como queriendo recordar tiempos de antaño, el río se desborda por este lugar, haciendo su antiguo recorrido.

Puente sobre el río Oro
Desde este punto, pasando por detrás del Instituto Nacional de Bachillerato «Leopoldo » y del hospital de la Cruz Roja, por la calle Querol hasta su unión con la de Villegas y por ésta hasta su final, terminamos llegando al puente del Mineral o principio de la calle Actor Tallaví, donde se encontraba la punta del cerro de San Lorenzo. Punta que con la del pueblo delimitaban la bocana de la bonita y segura rada de Melilla Antigua.

Los montes que abrigaban esta bahía son: Roca de Melilla «La Vieja», La Alcazaba, Parque Lobera, Ataque Seco, El Carmen, María Cristina, Polígono, General Gómez Jordana, Comandancia de Obras (donde el Colegio de Los Hermanos de la Salle), y el cerro de San Lorenzo. Entre los dos últimos existía y existe una zona baja, antes encharcada, hoy edificada, llamada como barrio del Tesorillo.

sábado, 16 de diciembre de 2017

Geología

Cabo tres forcas - Faro
La Melilla actual está situada en la base oriental de la Península o cabo de Tres Forcas; por lo que nos limitaremos a tratar, geológica y geográficamente, solamente esta península, que desde un tiempo, más o menos remoto, se la denomina con el nombre de Guelaia, Guelaya o Kelaia; delimitando su base el montículo del Atalayón y el cauce del río Kert, y estando protegida en el centro del resto de la región por el macizo del Gurugú.

Complican sumamente la geología de la zona los hundimientos habidos durante el terciario y la sucesión de erupciones que han dislocado y desordenado la orografía de un modo más aparente que real.

Prescindiendo, pues, de las rocas eruptivas, la parte oriental costera de la antigua Mauritania Tingitana, puede decirse que está formada por tres sistemas de sierras constituidas por materiales anteriores al mioceno, separadas por depósitos de este período.

Vista de Melilla
La que nos interesa es la cordillera litoral, correspondiente a la zona interior de rotura que ha producido el hundimiento del Mediterráneo. Esta cadena, que en la costa europea comienza con el cabo de Gata, en Almería; en el Norte africano la hacemos comenzar en el de Tres Forcas, en la llamada Sierra de Tarita (Taurit), cuyo núcleo lo forma el estrato cristalino; continúa, bordeando la costa, a través de la formación pliocena de Beni Sicar y Beni Bu Gafar, trastornada por los aflorameitnos hipogénicos, para constituir poco después el curso bajo del Kert, y al Norte el macizo también hipogénico del Mauro.

Las rocas hipogénicas de este sistema son andesitas y tranquiandesitas, análogas a las del Gurugú.

El arroyo o barranco de Aguilmán, que desemboca en la cala de los Pájaros, frente al islote de Charranes, separa el macizo eruptivo de Tres Forcas del de Beni Sicar, que es sedimentario. Salvo las alturas que constituyen una sierra pequeña al Noroeste, forma el macizo de Beni Sicar una meseta, constituida por rocas blandas y blancas (margas y molasas), limitada por la costa oriental y occidental de la península de Kelaia e inclinada ligeramente de modo que empezando al Norte con una altitud de 360 metros, baja hasta meterse en Melilla con una pendiente media del 3 por 100.

La meseta parece haber sufrido un movimiento bascular, inclinándose hacia el Sureste, haciendo así que la divisoria, que se aproximaba antaño a la costa oriental de la península, se acerque a la opuesta, obligando al río de Oro a que vaya a desembocar por Melilla en vez de al Oeste de aquella como lo hiciera antes.

Macizo del Gurugú
Cierra la región de Kelaia el macizo del Gurugú. Dos cráteres debían corresponder a este macizo, el llamado del circo de Barraca y el de la cuenca superior del río de Oro, contiguos y al pie del Taquigriat (800 metros).

El macizo desciende rápidamente hacia la mar Chica; pero suavemente hacia el Kert, por las mesetas de Tazuda, Tlat y Ras Medua. Después de las erupciones, el Gurugú debió sufrir una rotura en la parte oriental, produciéndose a continuación un hundimiento que basculó al macizo.

El río de Oro nace en la parte de Tazuda, llamándolo los nativos, durante su curso alto, Uad Beni Sicar; desviado por los movimientos terciarios de Tres Forcas y el hundimiento del Gurugú, que lo han llevado hacia el Oriente en su curso medio, donde el río forma una serie de meandros, los nativos lo llaman Uad el Meduar, que significa “río que serpentea”. Por último, cuando ya penetra en Melilla y hasta su desembocadura recibe el nombre de río de Oro.

Los documentos antiguos acreditan que este río lo llamaban como el de Melilla y que el nombre actual parece datar del año 1677.

En los libros parroquiales anteriores y posteriores a esa fecha, se habla del río de la Olla, el cual no se sabe si se trata del río del Polígono o del actual de Oro.

El río de Farhana procede de las alturas de Sidi Hamed el Hach, es muy pobre de curso, y sus aguas, poco abundantes, son utilizadas para el riego de las diferentes huertas existentes en sus márgenes. Conjuntamente con el de Oro, forman una vega bastante fértil.

Minas de Uixan
Especial atención debemos prestarle a las rocas margas y molasas, predominantemente blancas, que forman la estructura de la meseta de Beni Sicar, y que se introduce en la Melilla actual.

Se encuentran formando calizas casi puras llamadas “creta”, y como son pertenecientes al grupo de las denominadas “marina”, aparecen con las conchíferas, las de estroques y algo las oolíticas y las brechoides. También existen con impurezas de arcillas y areniscas (margocalcáreas).

Además de las rocas calizas, encontramos arcillas, con más o menos impurezas, yeso, asperón, pedernal, etc.

En la antigüedad, en muchas de las lomas y montículos cercanos a la Melilla actual, e incluso dentro de ella, existían capas considerables de Caolín completamente puro y blanco, que poco a poco, al ser arrastrado por las aguas pluviales, se fue depositando en la base de lo que comenzaba a ser los lechos de los ríos Farhana y de Oro, así como en toda la vega formada por ellos. Este manto impermeable, que aún existe, permite el que haya pozos con agua permanente durante todo el año, haciendo posible el riego de todas las huertas de la fértil vega.

Por último, debemos tener en cuenta la existencia de la sal gema repartida y mezclada por toda la zona, que unida a la composición de las rocas anteriormente citadas, dan el sabor tan característico, gruesa y salobre, del agua superficial de Melilla.

sábado, 9 de diciembre de 2017

Belén 2017

Nacimiento
Un año más el Foso de Hornabeque recoge el Belén de la Ciudad. Durante semanas han estado trabajando para que el día 7 de diciembre se pudiera abrir al público. En esta ocasión se trata de un Nacimiento de 1850 metros cuadrados que reproduce siete escenas navideñas y cuenta con 47 construcciones ambientadas en la época. También pueden verse animales de la Granja y hasta 12 oficios están representados en él. El éxito una vez más se lo lleva el panadero, que tiene colas para poder saborear su pan recién elaborado.

Cestería
Estanque de patos
Pidiendo acogida en Belén
Anuncio a los pastores
Vista general
Imágenes egipcias
Horno del panadero
Alfarería
Verduras y hortalizas
Vista general
Verduras
Carnicería
Vista general
Huerta
Frutería
Zapatería
Ovejas y corderos
Pavos
Pescadería
La Anunciación
Alfarero
Forja

sábado, 2 de diciembre de 2017

Centro Comercial de Melilla

Centro Comercial Murias Parque Melilla
Parecía algo increíble pero en el año 2017, todavía existía una Autonomía en España sin centro comercial, Melilla. Así que por fin el 30 de noviembre se acabó con esta situación. Nunca es tarde para alguien realice una inversión de este nivel.

El día de la inauguración el tiempo no acompañó ya que estaba lloviendo. Los locales se encontraron con múltiples goteras, zonas inacabadas, trabajadores rematando por aquí y por allí... Y es que en tiempo récord para Melilla se ha abierto este centro, o más que centro, espacio comercial. Ya que una de las mayores críticas que la población le ha hecho es que no sea todo un centro cerrado, sino abierto.

Planta Superior del Centro Comercial
De todas formas, por fin en Melilla tenemos un sitio donde ir a pasar la tarde, sin necesidad de estar paseando de calle en calle. Por otra parte, ahora viene lo difícil, mantenerlo, ya que el hecho de que esté alejado del centro de la ciudad, hace que, para muchos melillenses, sea una pereza tener que trasladarse hasta la otra punta.

Bienvenido el centro por los puestos de trabajo que ha generado. Bienvenido por ser un espacio comercial donde uno puede encontrar lo que busca sin tener que recorrer toda la ciudad de tienda en tienda. Y que nos dure muchos años.

Accesos a la Primera Planta
Plaza central del Centro Comercial
Decathlon en Melilla
Plaza central
Centro Comercial
Inauguración por las autoridades
Inauguración por las autoridades
Inauguración por las autoridades


sábado, 21 de octubre de 2017

Casa Meliveo

Casa Miguel Meliveo
El 28 de febrero de 1910 se le concederá para edificar, a D. Samuel Salama, el solar 121 del Barrio Reina Victoria. Autorizada su construcción el 6 de mayo siguiente, se levantará un edificio de planta baja y piso -sobre su superficie de 192 metros cuadrados-, diseñado, a mediados del mes anterior (22 abril), por el ingeniero militar D. Eusebio Redondo Ballester.

Típica construcción del principal urbano melillense, dedicará sus bajos a fines comerciales y su planta alta a vivienda. Con una distribución simétrica, en sus cinco vanos, que reitera en su piso inferior, centrará longitudinalmente su caja de escalera para dar paso, a continuación, a la ubicación transversal de su patio.

Este edificio entre medianerías será reformado para el señor Medievo -dentista de la guarnición, según se publicita en la prensa local (1927)-, en febrero de 1920, bajo la dirección de D. Enrique Nieto. De él destacamos el cambio de situación de la escalera, descentrándola hacia su lateral derecho, y la ubicación del patio central hacia la mitad superior de la superficie.

Casa Meliveo
Tal disposición alterará, lógicamente, su antiguo piso principal, dedicado ahora a clínica odontológica, destacándose los aposentos -linderos con su fachada- destinados a gabinetes y salas de recepción y, en su otra mitad, las estancias atribuidas a despacho, talleres y servicios.

De meritoria funcionalidad debe considerarse, también, la distribución de la vivienda en el segundo piso. Sólo se echa en falta, dadas las dimensiones de la residencia, la existencia de un salón -suplido por un recibidor- cuya justificación se debe buscar en la perentoriedad de un número determinado de dormitorios.

La sección nos desvela la altura de sus plantas y la disposición retranquearla de una morada en la azotea, imperceptible desde la visual del viandante; su alzado, la armonía simétrica y quíntuplo reflejada en sus vanos por planta.

Detalle del busto
Resulta curioso que, a partir de estos momentos, la dedicación puntual al dibujo del exorno en los parámetros derive hacia la simple marca de las luces y la sencillez de unos motivos que no se traducirán, o se aplicarán posteriormente, al trazado del proyecto.

Es por ello que las molduras de las sobre ventanas del primer piso repitan las ya utilizadas en la casa del señor Barciela -concluida en 1915- en la calle Álvaro de Bazán 2 -derribada a principios de octubre de 2001-, dándose paso a una polarización competitiva que fraccionará la hasta ahora unilateralidad en el proceso de creación.

Pináculos de la azotea
Dichas metopas, encajadas entre las mensuras -atadas, aparentemente, por un círculo con dos bandas paralelas- que refuerzan el sostén del voladizo superior, están presididas por el alto relieve de un rostro asexuado con un nimbo de raíces florales. La textura de los paramentos, conformada por las sucesivas hendiduras de sus platabandas, nos conducen a una interpretación decorativa más acorde con la evolución estilística del barcelonés.

De tal modo, los dobladillos superiores -aunque mantienen idéntico contorno con los que existían en el segundo piso de Álvaro de Bazán, variando el follaje interior- seguirán esquematizando y aislando su aparición a los ejes principales, acompañados, en sus entrepaños, con grandes cartelas mixtilíneas de rayas y flores cuadráticas que sostienen el prominente vuelo de la cornisa unidas por un funículo pétreo.

Letrero de la fachada
El perfil de azotea alterna, en su antepecho de distintos relieve, lo lineal con lo curvilíneo, desarrollándose entre seis pináculos, donde, a modo de peanas, se apoyan idénticos discos anulados perpendiculares, desde donde brotan piantes de tulipanes, cuyas caídas cierran tres bandas paralelas. Es un edificio, pues, donde la naturaleza no se sale del marco, sino que coexiste, cercada, con lo geométrico.

En su planta principal, sigue destacando el letrero «Meliveo Dentista», con epigrafía mayúscula de color dorado sobre fondo negro. En sus bajos en el sector izquierdo, desde finales del siglo veinte, han pasado: «Seguros La Estrella», «Plaza Hermanos» y, actualmente, «Orange. Plaza Hermanos»; en el derecho, anterior en el tiempo, la «Sastrería Milán» de D. Francisco García Palomo -antigua «Sastrería  Hispana», fundada en 1930-, confección para caballeros.

Anteriormente, entre otros, D. José Parrés Hernández «El Pedal de Oro» -accesorios de bicicletas de todas clases (1914)_, la carpintería de D. Arturo García Navarro (1919), «El pedal de Oro», J. Parrés Puig -concesionario de Chevrolet- (1921), la «Colchonería moderna» (1932), «DON Boutique» (1979) y D. Francisco García Mena -mayorista de juguetes (1983)-.

Atendiendo a un lugareño
Miguel Meliveo Muñoz ingresó en el ejército, como soldado de artillería voluntario, en febrero de 1902, cumpliendo el servicio militar en el cuartel de la Comandancia de Artillería de Melilla del Mantelete. Tenía el título de cirujano dentista por la Facultad de Medicina de Madrid, título recibido en la Comandancia Militar. Recibía avisos de clientes en la relojería de Antonio Granados de la calle Jardines, a los que atendía en su domicilio. Tras cumplir el servicio y regresar a Málaga volvió por Melilla en numerosas ocasiones, hasta diciembre de 1907, en que lo hizo para quedarse, entrando como practicante del puesto de socorro y abriendo un gabinete dental en la calle Granada. En la foto, entendiendo a un lugareño en el Zoco el Had de Beni Sicar (1913).

Imagen antigua del edificio
Detalle de la ventana

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