sábado, 31 de marzo de 2018

Casa Tortosa

Casa Tortosa
Sobre el proyecto para la construcción de un edificio en los solares 140, 141 y 147 para vivienda, tienda y almacenes, elaborado por el ingeniero Sr. Rodríguez Borlado con fecha de 23 de marzo de 1907, y específicamente sobre la fachada que da a la Avenida Juan Carlos I Rey 9, será donde se efectúe la reforma propuesta por el Sr. Nieto.

El concurso de proyectos para la renovación de los paramentos de la sede social del Economato Militar, será adjudicado al arquitecto a principios de febrero de 1914: El boceto de este celebrado artista es de mucho gusto y revela sus vastos conocimientos en materia de construcciones. Sin solución de continuidad, se va a dar paso, por su parte, a la redacción del oportuno pliego de condiciones que, de igual forma, se tendrá que sacar a concurso entre los maestros de obras interesados en su ejecución. En la sesión celebrada por la Junta de Gobierno, el 21 de junio siguiente, se acuerda por unanimidad otorgar la realización de las mismas, por la cantidad de 18.000 ptas., al maestro de obras D. Julián Gómez, comenzando las trabajos de reparación de la fachada el lunes 14 de septiembre de 1914.

Joyas Victoria
La finalización de la restauración de su frente en 1915, marcada y orlada sobre el vano central del primer piso, dará lugar a posteriores reformas entre las que queremos destacar la realizada en enero de 1961 por el arquitecto D. Eduardo Caballero Monrós, en relación con el proyecto de reforma y decoración del local comercial «Casa Tortosa»—antes Tortosa & López Ávalos, fundada en 1922, y trasladados al edificio presente el 30 de enero de 1933— con el que hoy seguimos designando el edificio —actualmente Kiddy’s Class, antes «Don Algodón», asimismo, en sus extremos las joyerías «Victoria» (fundada en 1958) y «Mediterráneo», antigua «Vicente Pastor» (1966), y Neguri-Parres (1979)—, y que se centra en la construcción de los escaparates y el enlace de sus huecos centrales, contrastando con el diseño independizado propuesto por el Sr. Nieto.

Éste, de planta baja —muy reformada al dedicarse a comercio— y piso —con nueve vanos—, dará lugar, a partir de sus ménsulas en las que se alterna el semblante hierático femenino y la frondosidad de sus girasoles, a uno de los diseños más florales en la arquitectura del barcelonés. De composición simétrica, tripartita, destacan en sus laterales los dos cierres enlazados por la línea ascendente de su barandilla que, uniendo sus dos naturalezas, convierte a los balaustres en hojarasca. En su antepecho, el blasón apuntado se orla por toda una fiesta natural de margaritas y tulipanes.

Mirador central
A ambos lados del cierre —con terminación escalonada y antefija—, las luces con sus recercados de espíritu celeste, al recordar, en sus formas, las líneas angelicales que conforman sus atributos alados. Miranda y ventanas quedarán enmarcadas por las pilastras laterales, definidoras de paramentos, donde se desarrollan las tres bandas con su semiesfera encintada, y el friso, bajo la línea de cornisa, de flores esquematizadas que sólo se interrumpe en el vano central del inmueble.

En éste, retranqueará su luz, escoltada por dos columnas de capiteles corintios, y le dará volumen aprovechándose al espaciar la sección central de su balcón en semicírculo. Los vanos laterales de este entrepaño, adintelados en su estructura, se verán moldurados resaltando su clave por medio de las iniciales del «Economato Militar». La letra «E» quedará mutilada, posteriormente, de su brazo inferior para convertirse en «F» —familia— y la «M» se corresponde al unísono, con el apellido «Montes», nuevos propietarios del inmueble (Escritura, 28 febrero 1951) al adquirir la finca a la «Cooperativa de Consumos de Funcionarios, Empleados y Pasivos de Melilla», creada, por R. O. del Ministerio de Trabajo y Previsión a 16 de mayo de 1921, que sucede a la anterior sociedad establecida en 1898.

Detalle floral
A finales de la década de los años veinte del siglo pasado, tenía su consulta el Dr. Herranz, Director del Hospital de la Cruz Roja, especialista en cirugía y matriz. Debe ser a mediados del siglo pasado, coincidiendo con la adquisición del edificio por la Familia Montes, cuando se reforme su planta principal, que, por el lateral izquierdo, nos presenta el hall de entrada y, a su siniestra, un despacho. Un pasillo, a continuación, distribuye a ambos lados dos pares de dormitorios, situando, al final, el comedor —y un ropero esquinado—, con vistas a la fachada principal. Enfrente de estos, Aseos y WC, Cocina y Despensa. Salvo en estas últimas estancias, se reitera la ubicación de radiadores en las demás.

Continuando con el exterior, finalmente, el pretil de azotea culmina la ascensión de las pilastras, variante de las vistas en la Cámara de Comercio, al llevar vasos de coronamiento sobre piramidiones curvos que quedan enlazados por la forja artística que sigue insistiendo en los mismos motivos de exorno ya señalados: los círculos y las bandas secesionistas. Es el modernismo en esencia del arquitecto barcelonés, donde el híbrido floral y geométrico, sin compensarse definitivamente, pero ya más equiparado, nos marca la definición e interpretación del lenguaje ornamental que el Sr. Nieto ha elegido para dicho estilo en nuestra ciudad.

sábado, 24 de marzo de 2018

Cámara Oficial de Comercio, Industria y Navegación

Cámara de Comercio
Símbolo arquitectónico de la Melilla Comercial, debería atribuírsele, justamente también, el de la sociedad civil a la que representa, al ser la Corporación el primer organismo oficial que se instaure (R.O. 26 septiembre 1906) —sucediendo a la «Asociación Mercantil e Industrial y de Propietarios» (1899)—, con estos fines, en lo que hoy conocemos como la Melilla moderna.

La íntima relación entre el arquitecto y la entidad se produce, prácticamente, desde la llegada del Sr. Nieto a la urbe (1909). Su primer proyecto de Museo Comercial para la Corporación en 1910 —no ejecutado— nos habla del inicio de un idílico maridaje, cuyo fruto más significativo va a ser la construcción de la Sede Social, en la que la dirección facultativa y el trazado se realizará de forma altruista.

La idea original de crear un Museo Comercial —exposición permanente de productos industriales— permitirá, años más tarde, adicionarle los servicios inherentes a sus funciones y traducir los ideales camerales para la proyección económica —nacionalización del comercio—, cultural y social de la ciudad.

Corona final del edificio
Será, pues, sobre el solar 189 del Barrio Reina Victoria, cedido en usufructo por el Ramo de Guerra (1912), donde se levante, con la autorización del General Presidente de la Junta de Arbitrios, D. José Villalba Riquelme —28 julio 1913—, el proyecto firmado por el Sr. Nieto, en abril de 1913, que habrá de designar a la Cámara melillense como la primera de toda España que cuente con domicilio propio.


Colocada la primera piedra del inmueble el 2 de agosto de 1913, será inaugurado oficialmente el 25 de julio de 1915 —el 14 de noviembre de 1914 ya había celebrado sesión la Junta Directiva en el nuevo edificio—, con un monto total de 64.000 ptas. y un coste humano apreciable, al fallecer, consecuencia de la caída del andamio por desfallecimiento (14 abril 1914), el obrero D. Rafael Vega Guerrero, cuyo duelo, dos días más tarde, será presidido por los contratistas Sres. Mariné y Bonet y el arquitecto.


Vidrieras
El acceso, centrado, se realiza por la calle Cervantes. A ambos lados del ingreso y vestíbulo —hoy podemos ver la placa conmemorativa a D. Pablo Vallescá (primer presidente), diseñada por D. Manuel Aguilera Gálvez (1918)—, que da paso a la escalera, se instalarían las salas del museo —a su izquierda, estuvo a partir de 1995, la Sede de la Comisión V Centenario y, hoy, a su derecha, por las obras de reforma, las oficinas camerales, si bien, anteriormente, se situaba la Subdelegación Regional de Comercio—, y, a su izquierda, los despachos de Secretaría y Secretario.

En el piso superior, se emplazaba, correspondiéndose con toda la línea de fachada a la calle Cervantes, el Salón de Actos que, por su lado interior derecho, permitía el acceso a la Biblioteca y Aula y, por el izquierdo, al Despacho de Presidencia —y Directiva— y Antedespacho que disponía de una escalera de caracol que comunicaba con la Secretaría en el piso inferior.

Detalle de las ventanas
En este segundo nivel, hay que destacar, por un lado, el mobiliario de la Biblioteca —croquis del arquitecto— confeccionado por los Sres. Duch y Robeda y, por otro, los juegos de vidrieras artísticas —donadas por el Sr. Paraíso—, correspondientes a la escalera principal. En el despacho actual de la presidencia, se conserva el vaciado en escayola del proyecto de Mausoleo (1924), para dicho prócer, obra del Sr. Nieto.

Las fachadas del edificio nos presentan, por primera vez, la toma de posesión del arquitecto de la esencia secesionista del modernismo. De ello son ejemplos: sus bandas desarrolladas, cual pinjante, partiendo de los enmarques y flores cuadráticas que marcan las líneas estructurales edificativas, los tres círculos concéntricos, los herrajes principales, inicialmente también como pretil de azotea —hoy, remedo de ellos—, y el exorno floral que corona el inmueble y los antepechos de sus vanos.

Las cintas, guirnaldas y festones que orlan las luces en su piso principal, y cortejan su puerta, serán los testigos del relieve voluminoso que lo emparenta con anteriores líneas de meandros que ahora buscan su canalización. Corona final, escudo, emblema y leyenda, institucionalizadores de la Sede, le darán ese carácter palaciego, de efectos imperiales, que busca en su enladrillado la corporeidad edilicia reflejo de las expectativas tangibles y, en su enlucido, la manifestación patente de las ilusiones nacionales.

La última reforma del edificio es el «Proyecto básico de rehabilitación y ampliación del edificio...», a cargo del arquitecto D. Benito M. Perelló González Moreno (20 septiembre 2006) —visado por COACAM (26 septiembre 2006)—, en el que, junto a las labores de saneamiento de la cubierta y consolidación de la estructura, se le adiciona una planta más, retranqueándola tres metros de la línea de fachada.

El edificio de la Cámara de Comercio, su concepción, responderá fielmente a ese todo orgánico que se propugna con la integración de las artes pero, sobre todo, será reflejo de la unión factible de unos ideales comunes —culturales, sociales y económicos— que darán vida a la Corporación y, por tanto, a la ciudad.

sábado, 17 de marzo de 2018

Telegrama del Rif

Fachada del Edificio Telegrama del Rif
Si significativa es en las patas del elefante la participación del Sr. Paraíso, no lo será menos para «El Telegrama del Rif» la presencia de la figura del militar y periodista granadino D. Cándido Lobera. Fundador y director de este rotativo local (1 marzo 1902) con difusión internacional y mensajero del acontecer diario, cuyo futuro se singularizará al ser pieza clave —como Presidente de la Junta Municipal— en el trasvase a la sociedad civil del régimen administrativo de la ciudad en manos castrenses.

Decidido al traslado de los talleres de su periódico de Melilla la Vieja —c/ Iglesia, 2 y 4—, al Ensanche —c/ Santa Bárbara (hoy Ejército Español, 2)— verá con buenos ojos la licitación de 15 de abril de 1910, adquiriendo en propiedad, a 13 de octubre de 1911, el solar 185 (315 m2) del Barrio Reina Victoria —Canalejas, hoy Ejército Español 16-Cándido Lobera 6—, del que había salido adjudicatario D. Luis Sunyer de Bofarull. El 28 de diciembre de 1912, saldrá el primer número elaborado en la nueva Sede.

La planimetría del proyecto de planta baja y principal, estará rubricada, en agosto de 1912, por su redactor y director, el Sr. Nieto, el propietario Sr. Lobera, así como con la firma, en su examinado, del ingeniero militar de la Junta: D. José de la Gándara. El contratista D. Miguel Adelantado, comenzará las obras, hipotéticamente, el día 8 de agosto de 1912, comprometiéndose a que la obra sea bien construida, á estilo de Valencia (sic), según reza en el presupuesto que presenta el día anterior.

Detalle del balcón
El presupuesto «total general» de la construcción —septiembre 1912— alcanzará la cifra de 47.585 ptas., incluyéndose en el mismo los honorarios del arquitecto por la cantidad de 2.265 ptas —el cual rebajara 0’90 % de lo establecido por R. D. 3 noviembre 1905—. El valor del inmueble quedará certificado finalmente, por el técnico barcelonés —a mediados del mes de septiembre de 1913—, en la cantidad de 68.000 ptas.

La construcción será a base de mampostería ordinaria y verdugadas mixtas para los muros medianeros y de fachada, complementándose con la utilización exclusiva del ladrillo para la caja de escalera y los pilares. A su vez, se dispone de dos columnas de hierro fundido por planta que irán cubiertas utilizando la viguería de hierro y la bovedilla tabicada. En su interior cuenta con: puertas vidrieras y a la granadina, cancela de madera en el vestíbulo, pinturas —aceite y temple—, y algunas dependencias son empapeladas.

La distribución de la casa se reducía, en su planta baja, a una esmerada instalación para la electricidad y maquinaria a ubicar y, en el primer piso, se disponían dos viviendas totalmente descompensadas en cuanto a numero de estancias y a su correspondencia con luces-balcones a la calle, si bien, la certera colocación de las piezas no descartaba, en un futuro, su unión por una zona de paso entre ambas cocinas.

Detalle floral
El alzado del edificio, consta, en su planta baja y por fachada, de tres vanos con arcos de medio punto abocinados, donde destaca la clave moldurada sobre el resto de las dovelas. A la altura de la línea de impostas y a modo de friso, se disponen unas cintas de flores en desarrollo —rosas— que enlazan y lo separan, a su vez, de la parte inferior, diseñada por la superposición de platabandas de distinta textura hasta su conexión con el zócalo.

La evolución de las ménsulas centrales finalizadas en pinjantes, nos enlaza ornamentalmente con el piso superior, el cual, sobre un lienzo simulado de sillería, abre cuatro vanos adintelados —agrupándose los centrales con antepechos rectangulares de fábrica y los extremos con balaustres de herraje sobre vuelo semicircular—. En su clave, con un trino de flores voluminosas —malvas y petunias— que se desarrollan, arquean y vencen, en sus ramas, con hojas lanceoladas. La cornisa se traza a modo de friso, cuyos puntos de enlace o cima vienen crestados por crecimientos florales y resguardan el arriate de la azotea, donde las plantas colganderas darán vida, sobre su paramento, a lo inerte.

Chaflán acristalado
Pero lo más destacable es el chaflán con su luz acristalada ovalada —con dos columnas de capiteles florales— y mirador tripartito —cuya resistencia debe ser repasada por el arquitecto ante el temor del propietario por su falta de estabilidad (31 mayo 1913)—, terminado en hastial escalonado —flores cuadráticas— y cortejado por las crujías de fachada —en la de la derecha, la firma pétrea del arquitecto a modo de pergamino—, con sus tres bandas incisas, que se rematan, en su cúspide, por pináculos bulbosos. El floralismo voluminoso del Art Nouveau y la estilización natural —por lo geométrico— de la Secesión, nos empiezan a definir el inicio de toda una primera etapa híbrida, dentro del fenómeno modernista, del arquitecto en la ciudad.

Posteriormente, en mayo de 1927, el arquitecto barcelonés, presentará el Proyecto de [3] habitaciones en la azotea y reformas en el piso principal..., con un valor de 7.910 ptas., si bien, en el transcurso de su ejecución se producirá una segunda ampliación sobre el ya redactado (16.581’15 ptas.), alcanzando el total, por las mejoras introducidas, según la liquidación del contratista D. Juan Sánchez Calleja (1928), la suma de 36.950’73 ptas. En el año 1941, la propiedad será de Dña. Francisca Peré —Viuda de Lobera— y, a principios de este siglo, como consta en el proyecto de ampliación de un segundo piso del arquitecto D. Manuel Ángel Quevedo Mateos (noviembre 2001), a Dña. Asunción Bassets Patricio.

En sus bajos, después del cierre de la rotativa en su tercera época —del denominado, desde 1963, Telegrama de Melilla—, ocuparán sus bajos: las entidades bancarias: BEX, BEX-Argentaria, BBVA —década de los 90 y principios del presente siglo— y, actualmente, La Caixa.

sábado, 10 de marzo de 2018

Casa de Baños


Casa de Baños en la actualidad
El expediente de este inmueble tiene su inicio el 24 de abril de 1908, al efectuarse la concesión de los solares 161 y 162 (558’90 m2) del Barrio Reina Victoria a D. Julián Argos, contratista de Obras. La primera actuación que se llevará a cabo, es el proyecto de planta baja y principal, bajo la firma del ingeniero D. Droctoveo Castañón (Director de la Escuela de Artes y Oficios), firmado el 16 de septiembre del mismo año.

Concedida la autorización para edificar, el 21 de octubre siguiente, se levantará el futuro Hotel Madrid dentro de la tipología constructiva predominante en esos años en la urbe, destacándose la ornamentación más acusada en las molduras adinteladas de las sobre ventanas. El contratista de las obras será D. Gregorio Aldudo y la carpintería correrá a cargo de D. Rafael Alba, encargándose de la viguería de hierro D. Jacob Salama, y sumando la obra un total de 63.100 ptas.

Edificio original
Será en mayo de 1912 cuando se le conceda al Sr. Argos permiso para levantar una nueva planta y mansarda sobre el anterior edificio, haciéndose cargo del proyecto el Sr. Nieto y los contratistas Sres. Mariné y Bonet, alcanzando la nueva reforma la cantidad de 61.745 ptas. A dicho montante habrá que unir la suma de 8.345 ptas. por la instalación del balneario —Casa de Baños— en sus bajos, donde estarán ubicados, por estos años, los establecimientos comerciales de la «Joyería Inglesa» —posteriormente, «Joyería Valderrama»—, «Pohomull Hermanos», «Bazar Cohen» y el «Escudo de Madrid».

Fachada
Por lo que respecta a la fachada, decir que tendrá nueve vanos por planta, adintelados los inferiores y curvos truncados los superiores, donde se desarrolla la flora ornamental propia del ya modernismo melillense. Pero, sin duda alguna, lo que más resalta es la solución final del inmueble con la enorme mansarda afrancesada que nos habla de la tradición barroca gala que enlazará con el Art Nouveau.

Derivación de ello serán los apliques forjados, a modo de cartela o escudo nobiliario, en su balconaje de herrajes fundidos y preñados de hojarasca en su arranque. Precisamente, en su ausencia en los pisos superiores, se vislumbra la adición de dos nuevas plantas que tendrá lugar al final de la década de los años treinta.

La marquesina, encrestada y con el rótulo del nombre del Hotel, será suprimida a principios de mayo de 1928, después de haber corrido los tabiques —marzo— que separaban los almacenes de la calle Alfonso XIII 24 —hoy Juan Carlos I Rey— y López Moreno 3, para instalar en su lugar, a finales de 1929, un anuncio luminoso. Por estas fechas estarán los establecimientos: «La Castellana» de los Sres. García y Romero y la zapatería «La Inglesa».

Concretamente, el 19 de enero de 1939, se informará favorablemente por el Arquitecto Municipal, que no es otro que el Sr. Nieto, la citada reforma de planta baja, reconstrucción del principal y adicionar otras dos (190 m2, cada una), sin remitirse al Colegio de Arquitectos de Málaga por ignorarse si existe aquél, en esos momentos.

Balcones
Esta nueva ampliación —visión actual, tras la reforma llevada a cabo por el arquitecto Eduardo Caballero Monrós (1973-1977), según el Dr. Bravo— llevará consigo la supresión de las molduras del 2º piso, sustituyéndolas y unificándolas, al igual que en las nuevas, con las utilizadas en el primero. En ellas, la combinación de ramas, hojas y frutos cerrados, nos dan la apariencia de un mascarón antropomorfo con las fauces abiertas, cortejado, en sus extremos, por flores aisladas de cinco pétalos que se asientan en un pinjante vegetal. Con ello se engrandece cuantitativa y cualitativamente la visión unitaria del edificio y la percepción de su arquitectura por parte del técnico, que reitera modelos anteriores en un momento donde lo racional empieza a sustraerle de formas acusadas en lo ornamental.

En los bajos de la Avenida, se establecen: «Calzados Revilla», «Dalamal» y D. Juan Lucas —electrodomésticos—, por la década de los sesenta. Los comercios presentes en su última etapa serán: la cafetería-heladería «El Buen Gusto», la «Joyería Valderrama» (antigua «Joyería Inglesa») —a la izquierda—, «Bazar Chinatown» y «Cha- ranga» —a la derecha de la entrada del Hotel—. En la sesión del 14 de noviembre de 2005, el Consejo de Gobierno de la Ciudad Autónoma aprobará el expediente de transformación de usos para que, en el inmueble del antiguo «Hotel Avenida», pudiera asentarse la franquicia comercial Zara (Grupo Inditex), la cual abrirá sus puertas el 24 de febrero de 2007.

Detalle de las ventanas
Interesante estampa es la que nos da la fachada del Hotel a la calle López Moreno. Considerada vía secundaria, limitará el coste oneroso de su exorno en la funcionalidad de unos recercados sin ningún tipo de decoración —en sus bajos, desde la década de los 70, el «Bar Piscis»—. El fachadismo, etiquetado de forma peyorativa para el estilo, tal vez sea, más bien, el reflejo de la imagen de una socie- dad que lo respalda.

La valía patrimonial de este hermoso inmueble radica, junto a los valores estilísticos mencionados, en su proceso edificatorio. Éste, no será otro que el utilizado con mayor asiduidad en el Ensanche melillense: la adición de pisos, la cual refleja y depende, directamente, del florecimiento de los establecimientos que alberga y, por ende, da rango monumental a nuestra arquitectura doméstica.

sábado, 3 de marzo de 2018

Foto Soria


Edificio Foto Soria
Situado en la calle General Prim.

El presente inmueble tiene su origen en el proyecto redactado por el arqui- tecto Sr. Nieto, en febrero de 1911. El plano de reforma de la casa propiedad de Dña. Julia Iturralde. Melilla, diseñado por el barcelonés, contiene, por un lado, el plano de emplazamiento (escala 1:500), que nos lo sitúa en el solar 23 del Barrio Reina Victoria —hoy, Héroes de España—.

Por otro, la planta del nuevo piso —escala 1: 100— nos presenta, aprovechando la luz y el aire resultante de la ubicación del patio y la caja de escalera, la distribución de las dos viviendas que deja para su parte noble la conexión con la línea de fachada. La sección, de igual escala, nos depara una sorpresa imperceptible desde la calle, sin que nos despiste la habitación que vemos actualmente en la azotea, que debía corresponder, tal vez, a la ampliación de otra vivienda que iría retranqueada sobre la anterior como ático.

Y, por último, el alzado (escala 1: 50) que reproduce, exceptuando la habitación referida en la azotea y el remozado de su antepecho vegetal calado, la visión actual del inmueble. Instada la solicitud para su construcción por la Sra. Iturralde, el 15 de abril de 1911, se accederá a ello once días más tarde.

Balconada
Analizando su fachada, podemos ver en su planta baja los vanos rebajados simples —actualmente, «Viajes Halcón», a la derecha—, resaltado el central o acceso al edificio —con «C» confrontadas y tondo ovalo en su centro— y desvirtuado el del local comercial de «Foto Soria» —a la derecha, con el que damos el sobrenombre al inmueble y cuya empresa fue fundada en 1930—, que enlazan con el primer piso a través de seis ménsulas unificadas por una cinta de flores independientes.

El primer piso, nos muestra el balcón corrido que alberga los tres vanos por unos barandales que asientan, preñados en su base, balaustres alternos —lisos y en espiral—, con flores cuadráticas en sus intersecciones y a la mitad de su desarrollo. La silueta sinuosa de las molduras, unitarias para todo el balconaje, contiene, en su centro, un ramillete de hojas del que brotará la flor como fruto permanente.

El segundo, nos muestra una diferente compartimentación de su balconaje exterior —corrido en el proyecto e independiente en el alzado final—, y el acomodo forzado del balcón central —tal vez, nos apunte el uso de esa habitación para cualquier tipo de oficina—, visible en la forja y en sus distintos vuelos, en estos casos sin ménsulas.

Todo el paramento se configurará sobre un enlucido en el que se aplica una sillería rugosa y fingida, enriqueciendo su textura a través del contraste con la superficie lisa de sus franjas laterales. Es de destacar, la presencia de unas utilitarias poleas originales —con el fin del ascenso y descenso del mobiliario— que, debajo de la cornisa, sobre los vanos laterales, quedan engarzadas en unas vigas de hierro que sobresalen, perpendicularmente, de la fachada.

Detalle de la fachada
La línea de cornisa arranca, en sus extremos, de igual forma que la utilizada para la casa del Sr. Baena —Ejército Español 3 «La Llave»—, si bien este inicio de llave se truncará nada más anunciar su pretendido ascenso —en proyecto con balaustre calado de roleos vegetales, hoy remozado—, conectando con el remate central trilobulado donde iría inscrito el año de 1911, en un relieve a modo de pergamino, característico del arquitecto barcelonés en sus cartelas primigenias —«Casa Basilio Paraíso»— y remates como el ya analizado para el edificio «El Gurugú».

La respuesta a la inclusión de las datas concretas en la planimetría de los proyectos obedece, no sólo a lo ornamental de su ción que imponía unas fechas para su conclusión, una vez concedida la autorización edificatoria, siendo sancionados, en caso contrario, por año o fracción.

El exorno de las franjas laterales, que anexan y disimulan los bajantes, partirá de la ramificación en hojarasca del inicio de la llave, donde emerge la consabida terna de bandas. Esta y su intención de descenso, sólo interrumpida en la línea de barandilla del piso superior, por una especie de cartela que la abraza, terminará paralelamente su recorrido a media altura de los vanos inferiores.

Detalle de las ventanas
Uno de los primeros negocios establecidos será la empresa de pompas fúnebres «Nuestra de Señora de los Llanos» (1914) —posteriormente, «Casa Calderón»—, con carrozas de gran lujo y única casa que cuenta hasta el día en esta Plaza con coches estufa, que tenía sus cocheras en el Barrio Industrial, junto a los Transportes generales, y el despacho en la edificación que nos ocupa. En 1920 está instalada la tienda de comestibles y bebidas de D. Francisco Moya García y en 1932 «Armería Española» y «Neumáticos Seiberling», de cuyo depósito y venta es concesionario el Sr. Belmonte.

En este inmueble, la combinación de lo floral y lo geométrico sigue respetando su proporción en el periodo evolutivo del técnico pero, eso sí, aumentando cada vez más su importancia con su presencia. 

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