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| Melilla desde el Gurugú |
Mañana día 28 se cumplen tres años de mi llegada a Melilla. La verdad, y siempre lo he dicho, que me he sentido muy bien y muy a gusto desde el primer día. La gente de Melilla es acogedora, como lo puede ser en cualquier otra ciudad de España. Recuerdo que mi madre siempre tenía miedo de a dónde venía. Se pensaba que por estar en el continente africano, estaban en la selva, con taparrabos o que vivían en chabolas y casas de paja. Pues no, Melilla es una ciudad totalmente española.
Sí que tiene sus peculiaridades. Por ejemplo, más del 65% de la población es musulmana, lo cual hace que las costumbres, tradiciones, alimentación... esté influenciada por esa religión. Pero a la hora de la verdad, es tan española como otra cualquiera.
Aquí he vivido dos momentos muy importantes para España. La victoria en la Eurocopa y la victoria en el Mundial. Puedo decir, y testigo de ello fui, que se celebró por todo lo alto. La gente salió a la calle con banderas de España, se cantó, se bailó y se vivió como algo grande. Las banderas y los colores rojo y amarillo llenaron las calles antes, durante y después de estos dos grandes momentos. También las copas visitaron la Ciudad en su momento. Y la gente se apelotonaba para verlas, tocarlas y sobre todo hacerse fotos con ellas.
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| Melilla desde el aire |
También hemos recibido la visita de políticos importantes. Los ministros españoles han visitado la ciudad en más de una ocasión. Aznar, Rajoy y líderes del PP también han pasado por esta ciudad. Algunos quizás en momentos difíciles para la ciudad, cuando nos han bloqueado la frontera, o cuando Marruecos ha insistido en la pertenencia de Melilla a Marruecos. Pero no, Melilla nació en 1497, mientras que Marruecos es mucho más posterior. Marruecos tuvo que esperar hasta 1956 para que Francia y España le otorgaran la independecia. Por lo tanto Melilla ha pertenecido desde siempre al Reino de España (ya desde los orígenes de este con los Reyes Católicos) y seguirá perteneciendo por mucho tiempo. Si no nos vende algún político de mala manera.
He descubierto que Melilla es especial y es como un gran pueblo, en el que llegamos a conocernos casi todos. Los musulmanes se conocen entre ellos y los cristianos nos conocemos entre nosotros.
Y termino contando una anécdota que me ocurrió ayer mismo y que explica muy bien cómo es Melilla. Las doce y media de la noche y bajo con el perro para que haga sus necesidades y de paso bajo la basura:
Cuando voy a entrar en el portal de nuevo, del edificio de enfrente, que son tres plantas, me llama una vecina:
- "Vecino, ¿me puedes coger el pañal que te va a tirar la vecina y me lo metes en la cesta para que lo suba?"
- "Claro, no hay problema".
Desde mi portal, tres plantas también, una vecina me tira un pañal de bebé a la calle. Lo recojo y lo meto en la cesta que ha tirado la otra vecina atada a una cuerda. Una vez dentro, tira de la cuerda y sube la cesta.
Esta podría ser una escena de "Aquí no hay quien viva", o de "La que se avecina", pero no, es una escena real de Melilla. Y es que Melilla es así. Natural como la vida misma y sobre todo un paraíso muy especial donde vivir.
Han pasado tres años y creo y espero que pasen muchos más, porque Melilla es, hoy por hoy, mi ciudad y me siento melillense.