sábado, 23 de junio de 2018

Edificio La Pilarica

Asentado sobre los solares 84 y 85 del Barrio Reina Victoria —hoy, Héroes de España— tiene su precedente edificatorio en la concesión al Sr. Montes (D. José), el 9 de octubre de 1909, de la citada superficie (330 m2), por el General Presidente de la Junta de Arbitrios, D. Pedro del Real. 
El plano del proyecto para la construcción de una casa a tres vientos, con plantas de sótano —aljibe—, baja —comercial— y alta —viviendas—, firmado por el capitán de ingenieros D. Eusebio Redondo y Ballester el 10 de marzo de 1910, y revisado por el técnico D. Emilio Alzugaray, será autorizado el 25 de abril del mes siguiente. 
Con un coste total de 55.000 ptas. —contando con los honorarios del ingeniero (2.650 ptas.)—, quedará concluido el inmueble con la adición del molduraje vegetal —inexistente en el proyecto— en sus paramentos, librándose el certificado de habitabilidad, por el ingeniero de la Junta D. José de la Gándara, el 15 de abril de 1911. 
En sus bajos, D. Juan Montes Hoyo, instalará «La Industria» —ferretería, cristalería, drogas, ultramarinos y coloniales—, la cual sufrirá un incendio el 1 de abril de 1913, a primera hora de la mañana, en su sótano, donde estaba instalado el almacén y en presencia de los empleados D. Segundo Domínguez y D. José Aguilar. Una manguera de gran longitud, [será]alimentada con agua procedente del pozo del Mundial Pabellón (sic). 
Al día siguiente, nos relata el periódico local: El historial de esta finca no es nada halagüeño. Ayer se recordaba que durante su construcción se derrumbó parte de un muro. Más tarde se vio invadida por las aguas del cauce del Polígono, una mañana de fuente tormenta. Las pérdidas que experimentó el sr. Montes en aquella ocasión, se elevaron á más de ocho mil pesetas... Vaya, que es una casa con «pata» (sic). 
En su azotea, se instalará la galería fotográfica de «Luque y Valle». En sus bajos, además de la ferretería, se ubicará «La Parra», de D. Antonio Rodríguez Platero, con vinos y licores de reconocidas marcas. En 1915, concretamente en diciembre, la ferretería pasará a manos de su hermano D. Antonio Montes Hoyo. 
El mes de junio de 1928 nos marca la redacción, por parte del Sr. Nieto, de la memoria del proyecto de reformas y ampliación de dos nuevos pisos en el predio del Sr. Montes, siendo, en el mes siguiente, cuando se rubriquen los planos y se autorice, por el técnico municipal Sr. Jalvo Millán, su construcción. 
Reforzados los elementos sustentantes inferiores, se alzarán los dos nuevos pisos —muros de ladrillo y viguería de hierro—, con tres viviendas cada uno, ubicando las estancias principales en las líneas de fachada y la cocina y los servicios en contacto directo con el patio interior. 
Dichas obras se verán ampliadas —en el momento de su construcción— con la redacción y autorización de un nuevo proyecto, a principios de diciembre, para la adición retranqueada de cuartos lavaderos y una pequeña vivienda en su azotea. Los trabajos principales finalizados a mediados de 1929, tendrán un valor aproximado de 120.000 ptas., alcanzando los honorarios devengados por la redacción y dirección de las obras —satisfechos el 4 junio 1930— la suma de 6.000 ptas. 
Las fachadas, de dieciséis vanos por planta, irán estucadas y se ornamentarán de piedra artificial, en las sobre ventanas, con diseños de festón floral y cinta —en su primer piso—, placados de ramificaciones vegetales y fruto circular central —en su segundo—, y porta- da curvilínea con floritura —en su tercero—. 
Su entrada principal —Avda. Reyes Católicos— quedará escoltada por las grandes pilastras definidoras de entrepaños, y señalada, de forma ascendente, por el frontón triangular denticulado, el vuelo de su antepecho y la cartela custodiada por los bustos femeninos de atributos sostenidos y resaltados, que se elevaban, en su día —hoy remozado—, hacia un cornisamiento abalaustrado, rematado por pináculos bulbosos y de exorno secesionista. 
Su chaflán a la Avda. Juan Carlos I cuenta con el
 desarrollo de un mirador en sus dos primeros pisos, que
nos señala, ante la ausencia de su opuesto, la impor
tancia de la confluencia de estas dos vías, diseñando
su entrada a la Avda. Reyes Católicos en idéntica con
cepción estilística con la empleada en la realización del «Acueducto». 
En sus bajos, tras el establecimiento de los Sr. Montes (Juan y Antonio), se asentará: Ferretería «La Española» de D. Julio Garcerán (1926), el almacén de tejidos y confecciones «La Pilarica» de D. Felipe Pueyo Tous —propietario del inmueble a partir de 1935—, que ha servido para nominar el edificio. Posteriormente, «Salvador artesano» —Zapatería—, luego «Charivari» —ropa juvenil— y hoy en alquiler, a continuación «Piluca» —lencería—, y en la esquina que da a la calle Severo Ochoa, «Eyra» —perfumería y complementos—. Entre sus inquilinos más sobresalientes, destacamos: el médico militar Sr. Triviño y el abogado D. Leopoldo Queipo (1931), junto al propio D. Juan Montes Hoyo que mantendrá su Oficina principal hasta el año 1935.

Salvador Gallego Aranda  - Enrique Nieto: Un paseo por su arquitectura

1 comentario:

  1. Estimado Roberto Juárez: me halaga que utilices mis contribuciones pero te agradecería que pusieras la fuente original de donde las sacas, pues son transcripciones literales de mi libro "Enrique Nieto Un paseo por su arquitectura. Atentamente. Salvador Gallego Aranda

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