jueves, 21 de octubre de 2010

Un WC improvisado

Son las 12 de la noche y bajo la basura al contenedor antes de que pase el camión de recogida. Cuando estoy al lado del contenedor, en medio de ellos aparece un "tipo" subiéndose los pantalones. Compruebo que está totalmente borracho y es más, yo diría que incluso con alguna cosita más (drogado o bien con coca o bien con hachís). Tranquilamente se sube los pantalones, sale de entre los contenedores y cruza la calle, donde le está esperando otro compañero de fatigas.

Y se preguntarán ¿qué estaba haciendo entre los contenedores? Pues sus necesidades. Pero no sus necesidades menores, sino más bien sus necesidades mayores. Para que luego algunos se alteren porque los perros hacen sus necesidades en medio de la calle y sus dueños no las recogen con la bolsita. Y es que en Melilla uno se puede encontrar cosas de este tipo.

Alguno se dirá que el susodicho sería moro (tomando la definición que aparece en el diccionario de la Real Academia, moros son aquellos que profesan la religión musulmana y que viven en el Norte de África). Pues no, se equivocan, el "fulano" era español (aquí se entiende español por aquellos que no tienen origen musulmán, no tienen porqué ser marroquíes). Lo que pasa que es bien conocido por todos como un borracho y drogata de tomo y lomo, que vive en la calle totalmente tirado y abandonado. Y cuando uno vive en la calle, tiene que buscar un lugar para hacer sus necesidades, aunque sea entre dos contenedores de la basura.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Foso de Santiago y Ensenada de los Galápagos

Puerta de Acceso al Foso de Santiago
Para acceder al foso de Santiago tenemos que llegarnos a la Plaza de los Pescadores. Allí encontraremos una puerta, o un arco, junto a la muralla. El arco es más bien bajo, con lo que aquellos que sean alto, tendrán que agachar el cocorilo si no quieren darse. Normalmente este acceso está cerrado con una reja de hierro, pero en verano tiene un horario, que encontraremos en la puerta. Se supone que está cerrado porque hay desprendimientos de las paredes y para evitar problemas está así.

Durante muchos años estuvo cerrado el acceso al foso de Santiago y sólo se podía ver desde el puente que atravesábamos en la Plaza de Armas para llegar a la puerta de Santiago. En el año 2006, el Ayuntamiento rehabilitó el acceso y creó una pequeña playa al final. La Playa de los Galápagos que se encuentra en la Ensenada del mismo nombre. Es como una pequeña calita. Se llega a ella por el foso de Santiago. Podríamos considerarla la primera playa de Melilla, aunque seguro que en aquellos tiempos era el puerto de acceso a la Ciudad y que servía de refugio para los barcos.

Foso de Santiago, al fondo Playa de los Galápagos
Los muros que se ven a un lado, son los correspondientes a los tres recintos primeros. O sea, que desde aquí podemos ver los primeros muros, fosos y ensenadas que rodea la Ciudad Vieja. Estos muros dan hacia el lado norte y los edificios que se ven en las alturas corresponden al museo militar y a la Plaza de Armas.

Para recuperar esta playa se han invertido aproximadamente, diez mil metros cúbicos de arena, pues mucha de la que tenía la cala, se había perdido durante las malas temporadas de esta parte de la cosa. Se ha dotado de toda la infraestructura necesaria para el servicio de socorrismo, acceso señalizados… No sólo se puede acceder por el foso de Santiago sino que también se puede hacer a través de los jardines y pasando por el mirador y solárium de la Alcazaba de Melilla.

Estado del Foso de Santiago tras las riadas de 2007
En 2007 se tuvo que cerrar al público porque después de la inversión realizada, se abandonó un poco (o un bastante), y todas las basuras, maderas y restos que salían al mar, tanto de las riadas de invierno como del vertedero de Horcas Coloradas, iban a parar allí. Fueron necesarios muchos camiones para volver a dejar limpia la playa y totalmente accesible nuevamente.

El año pasado, que fui más a la playa que este, ya que no me va mucho lo de llenarse de arena a lo tonto, me animé por esta calita y allí me iba un ratito por las mañanas. Una zona tranquila, sin multitudes y recogida. Si bien la pega son los borrachos y drogatas que se pegan a las rocas y pasan el día llenándose de cervecitas (calientes por otra parte) y fumándose sus porritos. Pero ellos a lo suyo y yo a lo mío, sin meterse con nadie. De todas formas sobre la playa ya hablaremos más adelante.
Ensenada de los Galápagos tras las riadas
Foso de Santiago y Playa de los Galápagos
Arco del Puente de Santiago
Antes de su rehabilitación
Aspecto del foso durante la rehabilitación

Ensenada de los Galápagos al final del foso de Santiago


Puente de Santiago desde el foso
Acceso al Foso de Santiago

Mucho tiempo estuvo cortado por desprendimientos

martes, 19 de octubre de 2010

Calabozos y Baluarte de San Pedro


Baluarte de San Pedro y calabozos

Al fondo de la plaza, a la izquierda, unas escaleras conducen a una terraza que en su interior estaban los calabozos del Presidio y desde la cual se puede contemplar la Ensenada de los Galápagos. Por lo que he podido leer los calabozos se encontraban debajo de la misma Plaza de Armas, por lo que supongo que tendría alguna entrada a través de las escaleras anteriormente mencionadas. Me da la impresión, que de la estructura de los calabozos no quedan más que unas columnas totalmente restauradas.

Lo que sí podemos encontrar a esa altura es un baluarte. Hasta el año pasado (o por lo menos próximo a ellos) se encontraba el Centro de Menores conocido como Baluarte (por el nombre de Baluarte de San Pedro). El edificio data del siglo XVII. Es un baluarte perfecto al estilo italiano. Presentaba once cañoneras entre merlones. En lo alto de una de sus esquinas sobresale un garitón. El baluarte se encuentra fuertemente ataludado.

Baluarte de San Pedro y al lado columnas de los calabozos
En principio lo que se puede observar es una muralla que da a los acantilados, que podría ser la del baluarte y el interior totalmente demolido y en su interior se ha construido un edificio del siglo XX, que era el que acogía a los menores.

En la actualidad se encuentra en plena reforma ya que una comenzaron a detectar grietas en la estructura y por lo tanto tuvieron que sacar a los 11 menores de allí. Menores, por otra parte con cierto peligro, ya que algunos estaba en régimen cerrado y por lo tanto no podían salir de allí a diario. El ayuntamiento tomó la decisión de rehabilitar el centro, pero no para acoger a los menores, decisión que tomaron después de algunos meses, ya que en un principio la idea era de que volviesen allí.
Baluarte de San Pedro en la Plaza de Armas

Baluarte de San Pedro y calabozos

Garita del Baluarte de San Pedro

Ventanas del Baluarte de San Pedro

lunes, 18 de octubre de 2010

Puntillitas de calamares

Puntillitas de calamares
Hoy he ido al mercado y he encontrado puntillitas de calamares, que vienen a ser calamares pequeñitos. Melilla es rica en productos del mar. Y no sólo están deliciosos sino que también están a muy buen precio. El kilo de puntillitas a 10 euros. 

Lo que más sorprende de ir a comprar es que los precios varían dependiendo del cliente que sea. Al principio el pescadero me pedía 12 euros, pero al cabo de cinco minutos el precio ya había bajado a 10. Y es que aquí no les gusta quedarse con los productos de un día para otro, ya que eso significa que se van almacenando sin necesidad y conviene venderlo todo.

Puntillitas de calamares fritas

Dientes de sierra


Dientes de Sierra

Se conoce con este nombre a los antiguos emplazamientos de los cañones de la batería de artillería que defendía la plaza. Y llevan este nombre por la forma de sierra que hacía la muralla. Van desde el Baluarte de San José bajo hasta la Puerta de Santiago. Se encuentran al sur de la Plaza de Armas.

Esta zona de la muralla ha sufrido diferentes excavaciones arqueológicas. Después de muchos años han sido restauradas y las construcciones que tenían anexas han sido retiradas.

Los cañones estaban orientados hacia el campo exterior que hoy forma el Barrio del Mantelete.
Batería de los Dientes de Sierra

Restos arqueológicos de la muralla

Izquierda Barrio del Mantelete y Dientes de sierra a la derecha
Excavaciones arqueológicas en la muralla



domingo, 17 de octubre de 2010

La Muralla Real y la Batería Real

Batería Real
Situados en el centro de la Plaza de Armas, nos podemos encontrar con la Muralla Real de la Ciudadela, perteneciente al siglo XVI.

Es la obra más importante de la ciudad durante todo el siglo XVI desde que comenzara su construcción a principios de esta centuria. Sobre la Muralla Real se situó la Batería Real.

En 1515 se efectúa un Plan de Obras en el Primer Recinto y se hacen pretiles y almenas sobre el terrapleno y la ampolleta, por lo que éstas ya estaban con anterioridad.

Al producirse el repliegue sobre el Primer Recinto, desde 1525 se continúan los trabajos en este Frente Oeste que son dirigidos dos años más después por Gabriel Tadino de Martinengo levantando murallas y terraplenos pero no debieron quedar terminadas definitivamente.

Por esta razón en 1549, ante el peligro que representa el ascenso en Marruecos de la dinastía Saadita, se inician de nuevo los trabajos que son dirigidos por el Ingeniero Miguel de Perea y desde 1553 por Juan de Zurita.

Estos trabajos consistieron en levantar los muros, y alzar el terrapleno desde la ampolleta nueva hasta la vieja.

Después de estas obras, quedó la Batería Real de las 12 piezas en buen estado de fortificación como lo atestigua el informe de Pedro Benegas de Córdoba que emite en 1575.

Hasta mediados del siglo XVII no volvemos a encontrar datos. Así, en 1656-1659, el gobernador Vázquez y Angulo repone la Batería Real, llamada del oeste y el gobernador Toscano Brito en 1680-82 hace de nuevo la torre de las campanas, (Ampolleta Nueva) sacándola como Torreón de cantería y repara su muralla colindante (117m.) siguiendo planes del Ingeniero Octavio Meni.

La reconstrucción de la Batería de las Campanas las llevo a cabo el gobernador Guevara Vasconcellos desde 1719 a 1722 perfeccionando la Torre de ésta y construyendo un repuesto de pólvora con tambor que ya estaba en 1721. A partir de ahora será una batería con 7 cañones en embrazaduras y merlones y dos torreones a sus extremos uno de los cuales, Ampolleta Vieja monta un cañón.

En 1753 la Batería tenía un cuartel con su cocina para alojamiento de artilleros, cuartito de tablas para el reloj y campana.



Muralla Real y Batería Real







Batería Real en 1969

Muralla Real

Muralla Real

sábado, 16 de octubre de 2010

Plaza de Armas

Plaza de Armas
Tras pasar el túnel de Hornabeque, se llega a la Plaza de Armas y se descubre una espléndida vista de la Muralla Real de la Ciudadela, perteneciente al siglo XVI. La Plaza de Armas, hoy ajardinada, era hasta 1906 el Presidio de Melilla, lugar donde cumplían condena los desterrados, penados y confinados políticos. 

En épocas de grave peligro armado para la ciudad, estos condenados contribuyeron muy eficazmente, incluso en las armas, en la defensa de la ciudad. A la derecha de la plaza, cerca de los antiguos emplazamientos de los cañones de la batería en dientes de sierra, está situado el monumento a Carlos Ramírez de Arellano, gobernador de la ciudad, muerto en 1646 en una emboscada.
Monumento a Carlos Ramírez de Arellano
Al fondo de la plaza, a la izquierda, unas escaleras conducen a una terraza que en su interior estaban los calabozos del Presidio y desde la cual se puede contemplar la Ensenada de los Galápagos.

Antes de su reforma, el piso estaba formado por cantos rodados y los jardines eran de la conocida "uña de gato". El lugar disponía de bancos de ladrillo y algún que otro cañón de la época a modo de decoración.

El camino principal lleva desde la Puerta de la Victoria hacia la Puerta de Santiago, que guarda el acceso al Primer Recinto fortificado de Melilla la Vieja.

Vista de la Muralla Real y la Batería Real
El Segundo Recinto está constituido por una meseta utilizada, tradicionalmente, como Plaza de Armas que está delimitada al norte por el acantilado que se abre a la Ensenada de los Galápagos; al este por la contraescarpada del Foso de Santiago; al sur por el lienzo en Llares o cremallera; y, al este, por el Hornabeque.

Prácticamente todo el recinto ha sido completamente transformado al llevarse a cabo, de manera un tanto insólita, el Plan Especial de Rehabilitación del Recinto Interior (PERI) de Melilla la Vieja, ya que se ha transformado la plaza diáfana en un anfiteatro escalonado al que todavía no se le ha asignado función. En estas páginas podrá el lector observar las diferencias entre la disposición de antaño y la actual que se le ha dado.

Plaza de Armas y al fondo la Muralla Real
Hay que destacar que durante las obras de reformas se descubrieron restos arqueológicos, entre los que se destaca, según Pilar Fernández Uriel (UNED Madrid): "junto a los magníficos lienzos de muro de época helenística, se descubrieron los restos de unos cimientos de estructura semicircular. Estos restos exhumados, en principio, resultaban difíciles de identificar e interpretar debido a su mal estado de conservación. El Dr. Villaverde sugirió que podríamos encontrarnos ante los restos de un ninfeo. Esta interpretación, tan acertada como sugerente, plantea varias cuestiones: ¿Por qués se construyó allí, precisamente un ninfeo?...." Así, se empezó a cuestionar y debatir sobre los restos aparecidos de la Melilla antigua, conocida como Russadir, que, al parecer sin duda, se enclavó, principalmente, en este segundo recinto como demuestra este ninfeo, monumento de carácter ornamental e hidráulico dedicado a las ninfas, hijas de Zeus, que personificaban las fuerzas naturales.

Desde el Túnel de la Victoria
Estos restos influyeron para que se intensificara una campaña de excavaciones que ha dado sus frutos, numerosos restos romanos y de anteriores civilizaciones datan ya esta zona.

Sin embargo, no se pudo evitar que se instalara la mole de hormigón que hoy guarda para el futuro lo que nos legó el pasado.

Por lo demás, el Segundo Recinto, primer espacio que utilizaron los españoles para vivir desde su llegada, tiene hoy en día la disposición que se le dio a principios del siglo XVIII, cuando, según Jesús Sáez Cazorla, "se construyeron varios cuarteles para ubicar el presidio de la ciudad con capacidad para más de 300 hombres. En 1764, el Penal de Desterrados contaba con una serie de cuevas excavadas  en la roca que servían  de calabozo y que todavía pueden visitarse. Existía también una noria para extraer agua potable, aunque su calidad no era muy buena, por ser gorda y salitrosa y para el consumo humano se depuraba en los aljibes del Primer Recinto". Esta noria es otra prueba, junto al ninfeo, de que la zona se habitó desde antiguo por la existencia de agua potable, además de ser el lugar idóneo para defenderse. De hecho, ese pozo fue utilizado hasta bien entrado el siglo XX.

Al fondo la Puerta de Santiago
En esta plaza, se ubicó también la primera iglesia de la ciudad, la Ermita de la Victoria.

Como hecho a destacar, entre los que sucedieron a través de los siglos, está el pasaje de "la Manganilla de Melilla", de Juan Ruiz de Alarcón (1612), que trata de un supuesto encantamiento de la guarnición de Melilla por parte de Adi Mahamete Bu Balac, morabito de la zona, para tomar la plaza sin resistencia por parte de los imazighen de la zona. Los españoles añadieron más bulo al supuesto encantamiento y cuando los seguidores del morabito intentaron tomar la plaza: "entraron portando bandera, y al pasar la segunda puerta hallaron a un lado de ella varios soldados armados, al pensar que estaban encantados dieron a acometerlos, por lo que se hizo sonar la campana, haciéndose fuero y matando a 150, el resto con el morabito incluido escaparon al saltar las tapias de la Alafia por su poca altura".

Antiguas escaleras de acceso 
Por lo demás, también quedan testimonios de aquellos españoles que fueron desterrados a estas tierras, unos por delincuentes y otros, por discrepar del gobierno de turno, como les pasó a la mayoría de los ilustrados pero, eso, es otra historia.

Durante mucho tiempo la Plaza de Armas estuvo en obras y lleno de zanjas que dejaron al descubierto los restos de otras civilizaciones que pasaron por Melilla. Muchos de estos restos han sido trasladados al Museo de Melilla, que hace un recorrido por la historia de Melilla.

En el segundo recinto destacan estos puntos de vista:

1.- Centro de la Plaza de Armas Situados en el centro de la Plaza, mirando hacia los cuatro lados, se observa hacia el este la Batería Real, el foso y baluarte de Santiago; al norte, una elevadura escalonada, construida en los últimos años con la excusa de la rehabilitación de la zona; al este, la salida de la plaza a través del Hornabeque; y, al sur, el Baluarte de San José Alto, y los Llares o dientes de sierra.

Plaza de Armas antes de la reconstrucción
2.- Encima del antiguo presidio Sobre el antiguo presidio, hoy se llega a través de la rampa o del escalonado que, dicen que es un anfiteatro, instalado en la plaza. Desde esa altura se puede ver hacia el norte la Ensenada de los Galápagos y el foso de Santiago.

3.- En el Hornabeque Desde el puente o desde el foso, se ven los baluartes de San Pedro y San José Alto.

4.- En el Mantelete Al pie de las murallas, en el primer barrio que se construyó extramuros, el Mantelete, se puede uno hacer la idea de cómo estaba configurada la ciudad antigua y para qué servía el Segundo Recinto, como avanzadilla del Primero junto a la desembocadura del Río de Oro que, por aquel entonces, fluía por esa zona.
Monumento a Carlos Ramírez de Arellano

Escalinata de la Plaza de Armas. Al fondo la Muralla Real

Cañón de la Plaza de Armas

Plaza de Armas

Escalinata actual de la Plaza de Armas

Escalinata actual de la Plaza de Armas

viernes, 15 de octubre de 2010

Túnel de la Victoria


Puerta y Túnel de la Victoria

Del foso de Hornabeque subimos a la izquierda por una rampa o escaleras, recién remodeladas, hasta la pasarela sobre el foso. Enfrente nos encontramos con el túnel de la Victoria, que da acceso a una soleada plaza. Es la plaza de armas, donde se ubican los baluarte de San Pedro y San José Alto.

Esta puerta, que es la entrada a un túnel, de ahí su nombre, se construyó entre 1690 y 1719 en el centro de un frente que está protegido a ambos lados por los citados baluartes.

jueves, 14 de octubre de 2010

Falsa Braga

En el centro imagen de la Falsa Braga
La  falsa Braga no es más que una cimentación rocosa de las murallas del segundo recinto que sirven de unión. Se encuentra sobre el Túnel de San Fernando, que desemboca en el Foso de Hornabeque. Desde esta alto se obtiene una buena vista de la Plaza de las Cuatro Culturas.

Normalmente está cerrado al público su acceso, y únicamente lo he visto con gente durante el Torneo medieval que se celebra a principios de julio. Coincide con el Mercado Medieval y allí se coloca el trono de los Reyes con todos sus asistentes, que presiden el torneo.
Falsa Braga durante el Torneo Medieval

miércoles, 13 de octubre de 2010

Baluarte de San Fernando


Baluarte de San Fernando desde la Plaza de las Cuatro Culturas

Era el  más importante del Tercer Recinto Amurallado. Disponía de 10 cañoneras en sus caras y flancos. Da cobertura al foso de los Carneros.

En este lugar existía en 1564 una torre fundamental para la defensa de la Villa Vieja, la Torre Quemada junto a la cual se ubicaba la Puerta del Campo. En 1604 Pedro de Heredia construye un torreón para defender la puerta, fortaleciendo sus baterías y durante todo el siglo XVII los ingenieros españoles reforzaron tanto la torre como la puerta, que era la principal comunicación de Melilla con el entorno. El recrudecimiento de los ataques de Marruecos a partir de Muley Ismail determina la necesidad de reformar el sistema, además de los desperfectos sufridos por el terremoto de 1660. Por ello se plantea construirles por delante una media luna: obra defensiva curva que se inicia en 1689, pero que siempre delató su falta de solidez.

Finalmente el gobernador Ungo de Velasco derriba en 1714 la torre Quemada y la Media Luna, construyendo en su lugar la Luneta de San Felipe, acabándola al año siguiente Patricio Gómez de la Hoz. En 1721 el ingeniero Juan Martín Zermeño comienza la reforma definitiva del conjunto con la construcción del sólido baluarte de San Fernando y la pequeña luneta la de San Felipe en su ángulo. San Fernando contaba con 10 cañoneras artilladas entre merlones y en su  interior había un pozo de agua, y contó con un espaldón en su interior para proteger a los soldados de los tiros exteriores.

Blasón del Baluarte de San Fernando
Durante su estancia en Melilla, Juan Martín Zermeño se casó con la melillense Martín de Paredes y en Melilla nació Pedro Martín Zermeño, que seguiría la carrera del padre y llegaría a desempeñar altos cargos en el cuerpo de ingenieros de España. En 1768 la Academia de San Fernando le nombró individuo de Honor y Mérito en Arquitectura, fue Brigadier e Ingeniero Director de los Reales Ejércitos y Plaza de S.M., Caballero de la Orden de Alcántara, en 1770 ascendió a Mariscal de Campo y llegó a mandar el Cuerpo de Ingenieros de España, muriendo en 1792.

En el blasón del Baluarte de San Fernando figura "reinando en España Felipe V, siendo gobernador de esta plaza el coronel don Alonso de Guevara e ingeniero don Juan martín Zermeño, se empezó esta obra el año de 1722, y se acabó..."

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